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Cambiando la forma de comunicarnos: Slack

Blog

31 octubre 2017

Cambiando la forma de comunicarnos: Slack

Slack es una herramienta de comunicación que está viviendo días de vino y rosas. Cada vez es más usada y conocida aunque muchos aún la ven como un producto con mucho ‘hype’ ya que no va más allá de ser un chat. Nuestra experiencia en Hispavista ha sido muy positiva, no tanto porque la herramienta sea especial, que en muchos aspectos lo es, sino porque al integrarla hemos cumplido una máxima: si introduces una herramienta nueva tienes que eliminar otra. Y en el caso de Slack, ha sido un verdadero caníbal de aplicaciones.

Herramientas que hemos sustituido gracias a Slack

  1. El chat interno: obvio, era redundante.
  2. Intranet: quién quiere una intranet teniendo canales generales mucho más participativos y amigables.
  3. Wiki. También teníamos una wiki con documentación variopinta que era muy difícil de usar. Fuera.
  4. Correo interno. El objetivo no era eliminarlo pero sí reducirlo y eso se ha conseguido de manera amplia. En algunos casos sí se ha conseguido eliminar por completo.
  5. Lector de RSS: Con Slack puedes suscribirte a feeds y recibirlos directamente en tu canal personal.
  6. Recordatorios. Cada vez más to-dos y tareas van gestionándose dentro de Slack gracias a las sencillas herramienta que tiene como los “recordatorios” propios y a las “estrellitas”.
  7. Control remoto: una novedad reciente. Ahora Slack permite un modo de compartir pantalla entre usuarios donde se puede tomar el control del escritorio remoto. Una gozada.

Y en el corto plazo nos quedan un montón más por sustituir o integrar como los calendarios del equipo, las vacaciones, reserva de salas y otros recursos internos. También se agradece que hayan tenido en cuenta a los usuarios que no dominan bien el inglés y ahora esté disponible en varios idiomas más, entre ellos el español.

Nuestra receta

Claro, todo no ha salido bien a la primera, por eso nos parece práctico compartir algunas cosas que hemos ido aprendiendo y ajustando en nuestro uso de Slack:

  1. No chascarrillos: en nuestro caso nos funciona no tener canales irrelevantes que puedan consumir tiempo, como el clásico #random.
  2. Evitamos los canales privados: en la medida de lo posible mantenemos toda la comunicación pública.
  3. Invitados externos: aunque muchos clientes no se adaptan tan rápido los cambios tecnológicos, les proponemos usar las mismas herramientas que nosotros para la gestión de sus proyectos. Una vez superada la primera fricción el resultado es fantástico para todos.
  4. Pocas apps o bots. Son tentadoras todas las opciones extras que ofrecen pero aún nos centramos en los básicos: Google Drive, Dropbox, Email y poco más.
  5. 2FA: Hemos pasado a todo Hispavista a usar la verificación de dos factores, una capa de seguridad adicional para toda la comunicación interna. Altamente recomendable para cualquier herramienta online.

En resumen, si bien el cambio suele generar fricción y resistencia, cada vez más y más organizaciones buscan modelos alternativos que les permitan simplificar sus comunicaciones y dedicarse a la tareas realmente importantes. Si te estás planteando un cambio, pon Slack entre las herramientas a probar.

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31 de octubre de 2017|